La civilización soy yo, mis pilares, las mentiras. Un personaje creado para expresar, decir lo que siento en verdad, sin que nadie llegue nunca a sospechar que la voz que se escucha no es del ventrílocuo, sino del muñeco. Es más cómodo así, pretender que aquel niño de mi interior se ha callado, y que habla la mujer madura y responsable que todos quieren ver. Por una parte, yo también quiero verla, pero el niño es, en verdad, quien domina mi ser entero.
Es como una teleserie, y lo mejor es que los antagonistas son yo misma. Yo y mi otro yo. Un yo que puja por avanzar y avanzar, por no volver la vista atrás jamás, por superarse, cumplir metas, lograr objetivos, realizar sueños. Otro yo que pone resistencia, que quiere volver a vivir lo invivible, volver a recordar lo irrecordable, volver a sentir lo que no es apropiado sentir. Volver. Sentir que es un soplo la vida, que veinte años no es nada.
Avanzar, dar un paso y otro más, lograr moverse, continuar. Seguir el camino, contar la historia, crear un cuento, filmar tu biografía. Por más que quiera, no puedo detenerme y recordar por siempre los momentos vividos, incluso aquellos que no distingo de la fantasía. Supongo que, si es que hay un escritor de todo esto, algo parecido un dios, él debe saber por qué está pasando todo esto en mi historia. Soy un personaje plano, sin gracia, sumido en un pasado que, a su vez, está sumido en un sueño, y este sumido en un recuerdo. El recuerdo del sueño de una joven de un pasado marchito. Eso soy ahora.
Quisiera tener la fuerza para reponerme de este pasado marchito, despertar, olvidar. Y así, lograr aquellos lindos objetivos que tenía cuando era apenas una niña, y jugaba en el patio de la casa a ser mamá. Ya de más grande, a ayudar animales. Luego astronauta, y finalmente doctora. Quisiera recordar por qué quería hacerlo, por qué deseaba ayudar. Quizás, si lograra encontrar nuevamente el impulso inicial, podría decir "basta!", correr, ser libre, ser próspera y dar fruto.
Quizás, sólo quizás.
Y, nuevamente, todo vuelve a ti.
jueves, 17 de febrero de 2011
domingo, 6 de febrero de 2011
Terapia
Al contrario de lo que pensaba al comienzo de este blog, cuando recién me propusieron (una propuesta con un leve tilde de amenaza) crearlo, ahora veo que me ha servido como terapia, al menos para poner en orden ciertos pensamientos. ¿Qué aprendí hoy? No hablar cuando estoy enojada. Claro, sería más sincero decir lo que siento en el momento, expresarme, aunque matara a un par de personas al "expresarme"... sería lo sincero, no necesariamente bueno (tal vez para mí, en el momento, sí). Me dicen que debería dejar que "se me enfriara la cabeza" antes de decir idioteces... Pero si dejo que eso pase, después no diré lo que realmente sentía, y aquel sentimiento de rabia y/o pena y/o frustración y/o ira ya no será el mismo, y se quedará pro siempre en mi espeíritu, manchándolo. Pero, ¿qué ganaré? Yo, nada, más que la tranquilidad de las otras personas al ver que, frente a una situación de enojo, me quedo callada, tragándome mi verdadero pensar y sentir. Y así, el otro interlocutor, con quien discuto, no se sentirá herido por mi forma muy particular de tratarlo mal. Y, aunque él haya comenzado, hiriéndome a mí en primer lugar, sea por el motivo que fuere, es de "señorita" el quedarse callada, asentir (aún con los ojos en lágrimas) y tragarse la rabia.
Como dice Marge en la película de los Simpson, a Lisa. "Eres Mujer, tienes que aprender a tragarte tu rabia"
Puaj.
Como dice Marge en la película de los Simpson, a Lisa. "Eres Mujer, tienes que aprender a tragarte tu rabia"
Puaj.
sábado, 5 de febrero de 2011
Gritos & Exclamaciones
Hablar, conversar, reír, compartir v/s exclamar, gritar, insultar, herir.
Si hablas con otra persona, sea o no tu par, no esperas que ésta reaccione con ironía o con disgusto sólo pro un cruce de opiniones, verdad? Es decir, qué tiene de malo que alguien opine distinto? O que le cueste hacer tal o cual cosa? No se va a caer el mundo por eso, tampoco va a explotar tu cabeza y se te saldrán los ojos... Es sólo un ser diferente, y debería ser merecedor de respeto, lo dé o no lo dé. Claro, siempre va a ser más justo recibir lo que das, pero, aún así, eres merecedor de respeto aunque no lo des, creo yo. Hablando con amigas me doy cuenta de lo mucho que duelen ciertos comentarios. ¿Qué si una es más baja? ¿Qué si una aún es virgen? ¿Tiene algo de malo temerle a las cosas, a las decisiones, a la oscuridad, la soledad? No lo creo. Claro, no es una conducta útil, porque al temerle a las cosas, a las situaciones, nos privamos de vivirlas... pero es nuestro miedo! Nuestras razones - las conozcamos o no- nuestras motivaciones, nuestras trabas, nuestros traumas. No encuentro justo que se te critique por ser cariñosa, por ser miedosa, chiquita o virgen (o no virgen). Creo que, después de todo, nuestras acciones nos definen, y nuestras decisiones son sólo nuestras. Si un día decidimos lanzarnos por un balcón, estamos en nuestro derecho de hacerlo, y sean o no razones aprobadas por el resto, son nuestras, y pertenecen al espacio más íntimo de nuestro espíritu.
Duele ver cómo, actualmente, todo se critica, todo se mira en menos, o se mira mal. Un estilo distinto, un modo de vida distinto, un partido político distinto. Muchos dirían "nunca se puede dejar contentos a todos" Pero, para mí, el punto no es dejar contento a nadie. No me interesa su aprobación, pues no la ando buscando (salvo excepciones). Me interesa ser quien soy, decir lo que creo y, por sobretodo, ser alguien de quien me sienta orgullosa, bajo mis cánones y mi orden de conciencia.
Aún así, soy mujer, soy joven, y tengo miedos, y no puedo evitar sentir tristeza por los comentarios de desapruebo de las otras personas
Si hablas con otra persona, sea o no tu par, no esperas que ésta reaccione con ironía o con disgusto sólo pro un cruce de opiniones, verdad? Es decir, qué tiene de malo que alguien opine distinto? O que le cueste hacer tal o cual cosa? No se va a caer el mundo por eso, tampoco va a explotar tu cabeza y se te saldrán los ojos... Es sólo un ser diferente, y debería ser merecedor de respeto, lo dé o no lo dé. Claro, siempre va a ser más justo recibir lo que das, pero, aún así, eres merecedor de respeto aunque no lo des, creo yo. Hablando con amigas me doy cuenta de lo mucho que duelen ciertos comentarios. ¿Qué si una es más baja? ¿Qué si una aún es virgen? ¿Tiene algo de malo temerle a las cosas, a las decisiones, a la oscuridad, la soledad? No lo creo. Claro, no es una conducta útil, porque al temerle a las cosas, a las situaciones, nos privamos de vivirlas... pero es nuestro miedo! Nuestras razones - las conozcamos o no- nuestras motivaciones, nuestras trabas, nuestros traumas. No encuentro justo que se te critique por ser cariñosa, por ser miedosa, chiquita o virgen (o no virgen). Creo que, después de todo, nuestras acciones nos definen, y nuestras decisiones son sólo nuestras. Si un día decidimos lanzarnos por un balcón, estamos en nuestro derecho de hacerlo, y sean o no razones aprobadas por el resto, son nuestras, y pertenecen al espacio más íntimo de nuestro espíritu.
Duele ver cómo, actualmente, todo se critica, todo se mira en menos, o se mira mal. Un estilo distinto, un modo de vida distinto, un partido político distinto. Muchos dirían "nunca se puede dejar contentos a todos" Pero, para mí, el punto no es dejar contento a nadie. No me interesa su aprobación, pues no la ando buscando (salvo excepciones). Me interesa ser quien soy, decir lo que creo y, por sobretodo, ser alguien de quien me sienta orgullosa, bajo mis cánones y mi orden de conciencia.
Aún así, soy mujer, soy joven, y tengo miedos, y no puedo evitar sentir tristeza por los comentarios de desapruebo de las otras personas
jueves, 3 de febrero de 2011
Spencer & Barbara
The Hardest Part - Coldplay
Y quizás no es mera suerte que haya elegido ese nombre para este espacio, si desde la primera vez que escuché esta canción fue una especie de revelación algo extraña acerca de cómo se dan las cosas en la vida. Dejando de lado el tema algo trillado del amor, el hecho de perder algo es, sin duda, difícil. Pero, creo, aún más difícil, es "dejar partir algo". "The hardest part was let it go, no taking part" Creo en la verdad de esa frase, pero también creo en la valentía (y su némesis cobardía) que hay que poseer para dejar que algo se vaya de nuestro lado. Por su propio bien, por nuestro propio bien, por el bien de alguien más. Al final, lo más satisfactorio, es saber que fue por el bien de alguien. ¿De quién? Quizás en el momento no lo sabemos, pues se nos ha vetado el poder de ver las cosas con claridad en el momento, sí pudiéndolo hacer antes o después. Es verdad que el presente es todo lo que tenemos con certeza pero, para mí, es lo que más incertidumbre me causa. El no poder comprender ahora el porqué de los hechos que vivimos, que vivo, lo hace todo más complicado.
A veces, una "pérdida" como la llamamos nosotros, no es más que un Cambio. Si tan sólo pudiésemos, si tan sólo yo pudiera comprender que nada nos pertenece, nada. Ni nuestras parejas, ni nuestras mascotas, ni los juguetes, ni nuestras madres ni padres, ni sus hijos. Nada. ¿Qué es lo único que nos pertenece, e incluso hasta cierto punto? Nosotros mismos. Nuestra alma, aquel rincón personal que sólo Dios y nosotros conocemos. Y es desde ahí que, "el dejar partir", es un hecho natural, agradecido.
Aún así, como humana, ¿por qué no puedo actuar así? No lo sé, aún no soy capaz de "dejar partir".
Si pudiese volver a un tiempo, volvería al tiempo de Andrea, sin duda...
Y quizás no es mera suerte que haya elegido ese nombre para este espacio, si desde la primera vez que escuché esta canción fue una especie de revelación algo extraña acerca de cómo se dan las cosas en la vida. Dejando de lado el tema algo trillado del amor, el hecho de perder algo es, sin duda, difícil. Pero, creo, aún más difícil, es "dejar partir algo". "The hardest part was let it go, no taking part" Creo en la verdad de esa frase, pero también creo en la valentía (y su némesis cobardía) que hay que poseer para dejar que algo se vaya de nuestro lado. Por su propio bien, por nuestro propio bien, por el bien de alguien más. Al final, lo más satisfactorio, es saber que fue por el bien de alguien. ¿De quién? Quizás en el momento no lo sabemos, pues se nos ha vetado el poder de ver las cosas con claridad en el momento, sí pudiéndolo hacer antes o después. Es verdad que el presente es todo lo que tenemos con certeza pero, para mí, es lo que más incertidumbre me causa. El no poder comprender ahora el porqué de los hechos que vivimos, que vivo, lo hace todo más complicado.
A veces, una "pérdida" como la llamamos nosotros, no es más que un Cambio. Si tan sólo pudiésemos, si tan sólo yo pudiera comprender que nada nos pertenece, nada. Ni nuestras parejas, ni nuestras mascotas, ni los juguetes, ni nuestras madres ni padres, ni sus hijos. Nada. ¿Qué es lo único que nos pertenece, e incluso hasta cierto punto? Nosotros mismos. Nuestra alma, aquel rincón personal que sólo Dios y nosotros conocemos. Y es desde ahí que, "el dejar partir", es un hecho natural, agradecido.
Aún así, como humana, ¿por qué no puedo actuar así? No lo sé, aún no soy capaz de "dejar partir".
Si pudiese volver a un tiempo, volvería al tiempo de Andrea, sin duda...
miércoles, 2 de febrero de 2011
El tiempo Todo calma, la tempestad y la calma
Es curioso cómo un simple hecho esporádico te puede hacer pensar. Hace pocas horas creé este blog como una manera de reflexionar, y ya me ha llegado algo de lo que hablar. Por respeto, no diré qué ha pasado, pero me pregunto ¿qué es lo que hay en la mente de las personas, que las hace actuar tal y cómo actúan? ¿Qué motiva a un amigo a drogarse? ¿Qué motiva a una niña a vomitar compulsivamente? ¿Qué nos motiva a nosotros a quedarnos de pie, mirando?
En las noticias hablan de una erupción de un volcán en Japón. Me pregunto, ¿qué harán aquellas personas ahora, con hogares destruidos? Y si éstos prevalecieron, cómo olvidar el daño, el miedo? En el History Channel han estado dando un programa "Miedo a la Oscuridad". Al verme ahí retratada, quise verlo, y, en verdad, no había mucho nuevo. Supuestamente, debemos temerle a la oscuridad pues se nos ha heredado el temor a que algo nos pase durante la noche. Siglos sin luz eléctrica nos han enseñado en en la penumbra podemos ser víctimas desde un asalto hasta de un incendio. Sin embargo, esto no me deja conforme. ¿Qué nos motiva a sentir miedo?
En las noticias hablan de una erupción de un volcán en Japón. Me pregunto, ¿qué harán aquellas personas ahora, con hogares destruidos? Y si éstos prevalecieron, cómo olvidar el daño, el miedo? En el History Channel han estado dando un programa "Miedo a la Oscuridad". Al verme ahí retratada, quise verlo, y, en verdad, no había mucho nuevo. Supuestamente, debemos temerle a la oscuridad pues se nos ha heredado el temor a que algo nos pase durante la noche. Siglos sin luz eléctrica nos han enseñado en en la penumbra podemos ser víctimas desde un asalto hasta de un incendio. Sin embargo, esto no me deja conforme. ¿Qué nos motiva a sentir miedo?
27/02/2010
En el título, claro está si eres chileno, verás la fecha del último terremoto que anduvo paseando en nuestro país. ¿La razón de que esté ahí, comenzando este intento de diario? Identificarme yo misma con el día del cambio, como yo le llamo. ¿Qué cambio? Ni yo lo sé, pero sí hubo un cambio, al menos en mí. ¿Qué es la vida humana, qué son cien -y menos- escasos años de vida? ¿Qué es la ciencia, la tecnología, los adelantos, la medicina? Nada, en comparación con los años de evolución que esta Tierra ha visto pasar.
En medio del desastre, mientras sentía cómo todo se movía y mi instinto me obligaba a cerrar los ojos y rogar a Dios, nació en mí una nueva concepción de la vida. Es un don, un regalo muy preciado, y, en verdad, no quiero dejarlo. ¿Qué harías si pudieras salvar una vida? Me preguntó una vez alguien... No lo sé.
Bueno, y así parte esto. No es una reflexión propiamente tal, pero sí es el atisbo de las dudas y del funcionamiento de mi mente, que intenta, por sobretodo, ponerse y trabajar a tono con mi cuerpo y mi espíritu.
"Entonces nos quedan la Fe, la Esperanza y el Amor. Pero el más grande de ellos es el Amor"
Aún intento descifrarlo.
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